La única alternativa para los países como la Argentina es el superávit comercial

Así lo destacó el canciller Felipe Solá durante el 42º Seminario Anual del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) cuyo lema fue “Estrategia global de la Argentina en tiempos inciertos”. Entre los principales ejes se abogó por un multilateralismo en donde la solidaridad sea fundamental.  


13 de octubre de 2020

El canciller, Felipe Solá, se refirió a la estrategia de la Argentina en materia de relacionamiento exterior y destacó la necesidad de retomar una senda de integración social, comercial, productiva y cultural con nuestra región.

Al abordar los desafíos de la Argentina, en el marco del COVID, reamrcó que los tres ejes de trabajo del país son primero recuperar márgenes de autonomía externa, volver a impulsar las exportaciones, y retomar la senda pérdida de integración con la región.

“No podemos pretender ir a otro lado si no corregimos nuestros problemas con la región. Primero el Mercosur, como política de Estado. El Mercosur ha sido un logro histórico comercial y político enorme para la Argentina, y no lo vamos a abandonar", dijo Solá. 

Agregó que "hay que pensar cambios fuertes en la Argentina, que la pongan en condiciones de competitividad en sectores que pensamos que todavía hoy deben ser protegidos", y aseguró que "la protección es un medio, pero nunca puede ser un fin".

Sobre los acuerdos negociados por el Mercosur con la UE y el EFTA, aseguró que no objetan los acuerdos ni la idea de la apertura, porque el mundo va hacia la apertura, sobre todo debido a los cambios tecnológicos".

Agregó que "la única alternativa para la Argentina de honrar sus compromisos contraídos es el superávit comercial. Hay una vinculación entre la caída de los salarios y el endeudamiento externo. Argentina no puede volver a endeudarse, sería absurdo en este momento".

"El crecimiento de las exportaciones para países como la Argentina requieren que aquellos países con los que tenemos saldo negativo cedan y pasen a tener ellos saldo negativo, y en líneas generales no están dispuestos estos países a hacerlo. Son mercados que tienden a cerrarse y a no admitir que tienen un rol en la recuperación de los países en desarrollo", analizó el canciller.

Industrializar la exportación de datos, como principal desafío

Por su parte, el secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación Argentina, Gustavo Béliz, explicó que necesitamos construir una nueva política de Estado en torno de las transferencias condicionadas de ingreso, que tiene que vincularse con el mundo tecnológico y con la estructura productiva. “La educación para el trabajo es la sala de máquinas de un país con justicia social” afirmó. 

Para Béliz hace falta vincular la asistencia social con la educación para un mundo de trabajo nuevo de la economía 4.0, que tiene que ser un elemento central de este equilibrio de solidaridad que busca la Argentina. Según destacó el “conocimiento significa el principal desafío productivo que tiene nuestro país".  

En tanto, explicó que la nueva versión de la Ley de la Economía del Conocimiento es el puente entre el conocimiento y el trabajo, y que debe ser la principal política de Estado. 

Frente a ese tema, señaló dos desafíos muy importantes de conectividad: el 5g, pero también se refirió a la Hidrovía como otro desafío de conectividad física que requiere “competencia y transparencia”. 

En su presentación apeló a la prudencia y sabiduría estratégicas para construir un capitalismo solidario, ante un excepcionalismo inédito en la historia de la humanidad con esta pandemia. Además advirtió que  “no hay un Bretton Woods digital” y las tendencias de la tecno polarización se acrecientan con riesgos planetarios.  “Se habla de la crisis del multilateralismo, que sólo vamos a poder reconstruir con multi solidaridad” concluyó.