Aniversario

Pandi Liquidadores, 50 años de liderazgo en la industria marítima

La compañía corresponsal de P&I con mentalidad de club cumple su quinta década de trabajo. Lo celebramos junto a Alberto y Sebastián Tribug, segunda y tercera generación de una misma familia que lleva el negocio en la sangre.

13.07.2020 11:29 |  Fuente: Comex-Online

Pandi Liquidadores SRL. es una empresa de vasta experiencia y prestigio dentro de la industria marítima como corresponsal de P&I, pero también forma parte de un legado familiar que une a tres generaciones (¡y ya se sueña con la cuarta!). Fundada por Constantino Trigub Clover, este mes celebra sus 50 años, razón de sobra para charlar con sus herederos, Alberto y Sebastián Tribug, junto a quienes repasamos su trayectoria de incansable trabajo y transformación.

 

Pandi Liquidadores, en primera persona

 

“A la compañía la inició mi padre el 1 de julio de 1970”, recuerda Alberto Trigub. “A él le seguí yo y ahora Sebastián, mi hijo. Pero la peculiaridad no termina ahí: mi nieto, que tiene 1 año, se llama Constantino, como mi padre. ¡Así que tal vez la cuarta generación también entre en este camino!”, arriesga el Socio Gerente de Pandi Liquidadores, sin ánimos de disimular su ilusión.

 

La empresa es una de las principales corresponsales comerciales del grupo internacional P&I en Argentina: “además del de casco y máquina -explica Alberto-, los buques tienen el seguro P&I (Protection and Indemnity, por sus siglas en inglés), que abarca su responsabilidad hacia terceros, como daños a muelles o en mercadería; colisiones, varaduras, migraciones, sanidad; casos de polizones y heridas a tripulantes, entre otras posibilidades. Hay 13 compañías que forman este grupo: ocho están en Inglaterra, dos en Noruega y las restantes en Suecia, Estados Unidos y Japón. Desde Pandi, cubrimos armadores y fletadores. Cuando uno de los buques asegurados está en aguas argentinas y tiene un incidente, nos contacta el capitán, el agente marítimo o el club directamente, dependiendo de la hora. Tenemos un teléfono de guardia las 24 horas, los 365 días del año, porque los barcos operan todo el día (lejos quedó el antiguo overtime pasadas las 19:00)”.

 

En cuanto a su área de trabajo, Alberto detalla que “los clubes -con los que crecimos y formamos- cubren el Transwater Business, es decir, aplica a todo lo que va por el río, incluyendo en este caso lo que mueve Paraguay vía barcaza, y los granos que viajan desde Bolivia y el sur de Brasil. Contamos con una oficina en Paraguay y peritos independientes en todo el país. Cuando las cosas son muy graves, viajamos hasta el lugar. El del P&I es un mundo pequeño, pero a su vez enorme. Globalización mediante, tenemos amigos en todo el mundo. Incluso fundamos con otros cuatro corresponsales la South American P&I Correspondents Association (SAPIC), actualmente conformada por los corresponsables de Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Colombia, Venezuela, México y República Dominicana”. 

 

Un campo en constante cambio

 

Ante un negocio que cada vez presenta menos armadores - ¡y agua! -, Sebastián nos cuenta que, para él, transitar este camino implica ser permeable a lo nuevo. “Algunas cosas siempre van cambiando. Y es lo que nos mantiene vivos, activos. Me divierte cuando visitamos los clubes y escucho a mi papá contar la historia de todo lo que pasó en la empresa desde 1970 hasta 2020. Esto incluye las 7 u 8 monedas -contando las cuasi- que tuvimos, los gobiernos militares y democráticos; la guerrilla, la guerra de Malvinas; la inflación, hiperinflación y deflación; los gobiernos de derecha y de izquierda; ¡ahora una pandemia! El negocio está un poco en nuestra sangre, es nuestra herencia. Siempre lo sacamos adelante, especialmente porque nos apasiona. Pasamos horas hablando de esto, ya sea fuera o dentro del trabajando. Para mí, es un privilegio, un trabajo único. Te pueden llamar por cualquier cosa. Recuerdo cuando un barco japonés reportó a su capitán enfermo, pero no se sabía su ubicación exacta. Fue muy interesante. Acudimos al SAR (Serch and Rescue) y hablamos con la Base Marambio, que pudo dar con el barco cerca de las Islas Malvinas. Con la Royal Navy se coordinó el desembarco, evacuación y tratamiento del capitán. Son situaciones en las que tenés que responder rápidamente”.

 

“Hoy somos los ojos y los oídos de los clubes de P&I y de sus armadores. Estamos para lo que sea. Es nuestra función principal”, aclara Alberto, quien agrega que: “la época en la que empecé fue muy diferente a la que atraviesa Sebastián”. “Cuando di mis primeros pasos en el rubro, las cargas venían a graneles: el primer gran cambio fue el contendor. Luego, vinieron las privatizaciones de las terminales y el transporte multimodal. Argentina es, principalmente, un exportador de granos. A pesar de que desaparecieron los armadores nacionales, seguimos teniendo trabajo por los buques tramp, que vienen a cargar granos. Y se importa mucho fertilizante. Eso, más las barcazas, es lo que produce tráfico en el Río de la Plata, el Paraná, Necochea, Bahía Blanca. También hay pesqueros. Hay unos 300 buques operando alrededor de Argentina. Es decir, en este país hay movimiento marítimo. Afortunadamente, el trabajo se va manteniendo. Otro cambio radical fue la comunicación, que se hizo más rápida y fluida. Un arma de doble filo, porque a veces no te da tiempo de razonar bien las cosas. Todo tiene sus pros y contras. Por ejemplo, antes el trabajo era más personal. Aprendí mucho yendo a los barcos todos los días. Pero hoy, al no ser tan así, tenés que estar más preparado, ser más profesional, como Sebastián”.

 

Trust and Loyalty por 50 años más

 

“Ojalá tengamos 50 años más para seguir contando historias y sosteniendo tradiciones de familia”, dice Sebastián, al que se le suma Alberto afirmando que: “estamos muy contentos de formar parte de la industria marítima como corresponsables de P&I y con la historia que construimos en esta compañía. Quienes trabajan con nosotros también lo están, y eso es muy importante porque todo se apoya en el principio de trust and loyalty. Es la base de nuestro trabajo: la honestidad, el esfuerzo diario y estar disponible para nuestros principales las 24 horas del día”.