Con el barco a flote en el medio del temporal

Conversamos por videoconferencia con el Secretario General del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo sobre la situación del sector. Desde ese sindicato ven con preocupación el ajuste que avanza sobre los trabajadores por parte de las empresas con dificultades económicas.  

 

13.05.2020 20:39 | 

En diálogo con Comex Online, el dirigente gremial capitán Julio González Insfran, representante de los patrones fluviales, reconoció que ya está habiendo retrasos con el pago de salarios. Dijo que así está ocurriendo con las areneras y el problema es que luego las empresas podrían también replicar ese sistema.

Lo mismo está pasando con YPF, que además acaba de cambiar todo el directorio, por lo que no saben qué va a pasar. Según recordó, en su momento YPF ya había decidido modificar contratos con las empresas y éstas querían que los sindicatos le reformulen los convenios.

"Creo que se está preparando el terreno para reformar los convenios aprovechando toda esta situación de crisis de la pandemia" advirtió Insfrán.

Para el titular de los patrones fluviales "muchos empresarios, se están aprovechando ahora de la pandemia para bajar sus costos, así que hay que prepararse para lo que viene. Además cómo puede ser que el Gobierno está emitiendo para asistir a las empresas con problemas financieros, pero YPF no recibe esa ayuda y el fusible somos los trabajadores. Ahora resulta que nosotros, con nuestro salario, tenemos que financiar esta crisis. Y lo más grave es que somos un sector esencial que sigue trabajando, por lo tanto le tenemos que decir a nuestra gente que trabaje, que se expongan, pero que además le van a bajar el sueldo. Estoy muy preocupado por todo lo que está pasando. " 

Ahora, la economia está sufriendo un fuerte impacto y eso es real, ¿cómo se está preparando el sector gremial para afrontar esta crisis, cuál es la visión del sindicalismo de cómo se puede seguir y salir adelante? 

Cap. Julio González Insfrán: Yo creo que lo más importante que nos deja esta pandemia como enseñanza, es la necesidad de una profunda transformación política y económica del país.

Esta crisis, de alguna forma ha desmantelado las enormes debilidades que ya tenía la economía. Acá hay reformas muy profundas que se tienen que hacer, y después del coronavirus tiene que quedar claro que el modelo argentino está tremendamente en crisis. Pero la solución pasa por la política, necesitamos un clase política que quiera transformar la Argentina. 

Frente a todo ésto, el sindicalismo está unido y cuando llegue el momento vamos a tomar medidas drásticas para defendernos de esta gente que hoy se está aprovechando.

Todos tenemos que poner hoy el hombro y hacer el esfuerzo para atravesar este momento, pero no puede ser que algunos traten de salvarse primero y el ajuste siempre lo pague el trabajador. Pero va a llegar un momento, donde van a necesitar de nuevo de la producción, van a querer reinsertarse en el mercado y ahí nosotros otra vez vamos a tener fuerza, ésto es así.

Nosotros ahora estamos tratando de mantener la organización, de coordinar y mantener la unidad de los compañeros y tratar de sobrevivir en esta crisis que tenemos. 

Hay una nueva realidad que se viene, no sólo en Argentina sino en el mundo y todo ésto va a traer grandes transformaciones. 

¿Cualés van a ser esas transformaciones?

J.G.I.: Por ejemplo, sabemos que en algún momento el sistema de hidrocarburos se termina. Nosotros uno de los proyectos que tenemos es justamente avanzar hacia energías alternativas como es el GNL o los barcos de hidrógeno. Ojalá que nuestro dirigentes nos acompañen en esas transformaciones, porque las cosas van a cambiar. Hasta Vaca Muerta puede quedar obsoleta porque en el mundo el combustible fósil va a dejar de usarse.

Hay cosas que ya se están transformando y seguramente después de ésto van a surgir tecnologías distintas, y sistemas de producción diferentes, otras políticas de comercialización, y nosotros tenemos que poder transformar nuestras estructuras para adaptarnos al comercio exterior. Pero eso se arregla con la política.  

Por otro lado, se tiene que terminar con la especulación, las entidades financieras tienen que estar al servicio de la producción, no puede ser que la población tenga que soportar estos intereses que se cobran de las tarjetas, los incrementos en los servicios. Todo eso requiere de una solución política. 

¿Cómo ves al Presidente actuando frente al coronavirus?

J.G.I.: Creo que es acertada la decisión que se ha tomado en cuanto a cómo combatir la pandemia, gracias a eso es que hoy no tenemos saturación en el sistema de salud. Pero más allá del Presidente, lo que se necesita es un equipo, y eso falta en muchas áreas que fracasan porque hay una ausencia de un equipo político que lo acompañe en las decisiones.

El modelo tampoco aguanta más, estamos navegando el temporal con un barco obsoleto, podés tener un buen capitán pero si el barco no resiste no hay ninguna capacidad de éxito.

Necesitamos que nos expliquen cuál es el modelo, porque lo que tenemos es obsoleto y tiene que cambiarse. La pandemia lo está demostrando claramente en muchos sentido.

¿Y qué pasa en las vías navegables y en los intereses marítimos?

J.G.I.: El primer problema que tenemos ahí es ¿cuál es la directiva? Alguien sabe cuál es y qué tiene que hacer la gente de vías navegables. ¿Cuál es el plan a  ejecutar del Ministerio de Transporte? Entonces, puede haber un presidente con buena voluntad, que hace un gran esfuerzo para combatir ésto, pero si no hay un equipo político alrededor las directivas son difíciles de concretar. Esta pandemia nos tiene que hacer reflexionar en eso, porque hoy la realidad es que éste modelo no funciona.

Otros de los problemas que está teniendo el sector fluvial es la bajante del río, ¿cómo los está afectando esa situación?

J.G.I.: Eso nos afecta muchísimo a la producción, porque los barcos no pueden salir con carga completa, por lo tanto es mucho más caro el flete, el manejo de un barco a media carga no es negocio. Nosotros hoy tenemos problemas para acceder al Puerto de Barranqueras, por ejemplo.

Lo que queda claro, es que el cambio climático nos afecta a todos, y cuando nosotros lanzamos la oficina del "Observatorio de Cambio Climático" y planteamos que necesitábamos una política más activa y profunda con respecto a esas cosas, hoy es una realidad.  La bajante del río es extraordinaria, nunca ocurrió así con esta magnitud, y si no se modifica el tema del calentamiento terrestre y lo que genera el cambio climático, cada vez vamos tener más problemas con las vías fluviales.

Mientras tanto, hay que trabajar en un sistema que nos permita transportar la carga con menor calado y a puertos más cerca del mar, para poder contrarrestar este cambio que viene. Hay que ver si el Río Paraná va a volver a crecer y a tener determinada altura como en otras épocas. Hoy hay empresas importantes de de transporte fluvial que están muy preocupados porque no pueden operar, y eso repercute también en el trabajador.