Se acabó la burbuja financiera y las pymes enfrentan la realidad

Según el economista Daniel Castro la pandemia desnudó la disociación entre el mundo productivo y el esquema especulativo. El financiamiento es la clave

21.03.2020 19:13 |  Adrián Alonso, licenciado en Comercio Exterior  | 

A fin de considerar el impacto del Covid-19 sobre el comercio internacional, nacional y provincial comenzamos reflexionando sobre el peso real argentino.

Nuestro país generó el año pasado alrededor de U$S 84 mil millones en valor Fob que, si bien están casi un 20% debajo de logrado en el 2011, apuntaló la esperanza de un futuro financiero mejor para el país y por ende, para San Juan. Pero la realidad es cruel y es dura. Esta cifra, solo significó el 0,3% del comercio mundial. Es decir, a pesar de liderar el comercio mundial en algunos rubros, nuestras ventas externas no mueven la aguja del intercambio global.

En esa esquema llegó el coronavirus desde China, principal cliente de muchos productos, como por ejemplo del 75% de las ventas externas de carne vacuna durante los dos últimos años entre muchos otros productos agroindustriales.

Pero además Argentina a diciembre del año pasado ya era un paciente macroeconómico con pronóstico reservado en función de una crisis financiera sin precedentes, donde el endeudamiento desmedido impuesto por la gestión anterior del gobierno nacional, dejó las arcas vacía con una enorme y pesada deuda por pagar.

Adiós al crecimiento

Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, la suerte está echada, y se corrige en sus cálculos del año pasado. Por ahora estima que en el mundo se crezca casi la mitad de lo que había proyectado en noviembre de 2019, que era de 2.9 por ciento. Pero muchos analistas internacionales ya hablan de crecimiento mundial "0". 

Para entender el contexto macroeconómico, dialogamos con el destacado economista sanjuanino Daniel Castro, quien comenzó señalando: "Para poder comenzar a analizar el impacto del Covid-19 en la economía tenemos que pararnos en cómo estábamos al inicio de la declaración de la enfermedad". 

"Nuestro horizonte económico era tener un paréntesis de 6 meses con medidas restrictivas de corto plazo pero cuidando a los más necesitados y fortaleciendo el consumo. Esto porque la implementación de un programa económico de corto, mediano y largo plazo, que atienda la inversión y el comercio exterior, necesita de una regla cambiaria que hoy es imposible proponer. Y porque sin renegociación de la deuda es imposible tener. También sabemos que la deuda es imposible pagar. Y no es declamativo, es real" afirmó rotundamente el economista.

 "El marco mundial estaba enmarcado por un crecimiento del producto significativamente menor que el crecimiento de la rentabilidad del capital, alentando la expansión de una burbuja financiera", agregó.

"La llegada del virus desconocido y con fuerte poder de contagio, impactó en el Hemisferio Norte y cambió el escenario político y económico tanto nacional como mundial", sentenció agregando: "La desaceleración del crecimiento mundial, el cierre de las fronteras, el derrumbe de los mercados y los paquetes de estímulo, son realizados por cada país y fronteras adentro. Alentando el consumo interno para impedir la pérdida de puestos de trabajo".

"En nuestro país, con muy buen criterio, se resolvió actuar rápido y anticiparse a la llegada de la enfermedad", afirmó Castro.

"Así como observamos al mundo copiando estos casos exitosos de contención de la problemática, hay que mirar al mundo qué hace en términos económicos. Todos los países ponen a disposición paquetes de medidas que llevan recursos al consumo para evitar pérdidas de puestos de trabajo. Y es en este marco que el Gobierno argentino actuó", indicó.

Finalmente, Castro, el economista que dirige el fondo de garantías que facilita la accesibilidad crediticia de las pymes, llamado "Garantía San Juan" afirmó: "Lo que se observa es que cada país es un mundo y hay que acomodarse a eso".

Planes de siembra

A modo de ejemplo de los problemas para los negocios locales, podemos mencionar dificultades en los planes de multiplicación de simientes hortícolas para exportar. 

En este sector hay mucha preocupación de poder realizar las siembras de las variedades para exportación ya que la semilla no está entrando al país y también los países que la proveen tienen sus propias restricciones al tránsito de bienes y personas. El principal problema es que hay límites en las fechas de siembra y si esto se prolonga en el tiempo, se perderá este año agrícola.

Impacto

Por su parte, Raúl Vaca Viviani, editor de El Semario de Comercio Exterior indicó entre otros aspectos que en comercio internacional, entre los países afectados por el brote Covid-19 China es el caso paradigmático para Argentina, ya que es el destino de casi el 90% de nuestras exportaciones de poroto de soja -unos U$S 3.000 millones en 2019-, el 70% de las carnes bovinas y tras ellos productos de las economías regionales".


Y destacó preocupado finalmente que "Brasil está recibiendo el mismo impacto y si se le suma el amesetamiento proyectado en el crecimiento y el comercio mundial para este 2020, se puede concluir que existe un riesgo concreto de una erosión del comercio exterior y, consecuentemente, del ingreso de divisas por exportaciones para este año.