Los importadores piden que se revise la nueva regulación de acceso al mercado de cambios

Se trata de la comunicación "A" 6818 del Banco Central que reinstauró la regulación al acceso del mercado de cambios para los pagos de importaciones y otras compras de bienes en el exterior. Según la CIRA la normativa es de dificil cumplimiento.  

01.11.2019 13:33 |  Fuente: CIRA

La Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) elevó al Banco Central una solicitud de revisión de los requisitos que esta normativa establece, ya que es de difícil cumplimiento tanto en los aspectos logísticos como en los comerciales.

Por un lado, los 90 días que exige el Banco Central para demostrar el registro de ingreso aduanero a partir de la fecha de acceso al mercado de cambios son insuficientes e imposibles de cumplimentar. En ese sentido, la CIRA solicitó la modificación del plazo de anticipo de pagos por importaciones, de 90 a 365 días, a fin de minimizar los costos, los cuales al final de la cadena terminan pagando todos los consumidores.

Cabe destacar que la mercadería no se encuentra siempre en stock, lista para embarcar, sino que debe ser fabricada especialmente para cumplimentar la orden de compra del importador. Los anticipos que deben abonarse forman parte del compromiso económico que éste toma con su proveedor en el exterior. Esta situación se agrava aún más en el caso del comercio con cualquier país del continente asiático, ya que las mercaderías de ese origen poseen un tiempo de tránsito que va de los 45 a los 60 días, a lo cual se le suma el tiempo de producción, logística de embarque en origen y desaduanamiento en la Argentina.

Por otro lado, el requisito planteado por el Banco Central de que el pago de la importación sea realizado al proveedor también choca con la operativa habitual del comercio, donde el proveedor suele indicar al empresario argentino datos de cuenta y elementos para el pago que no siempre coinciden con los del propio proveedor. Motivo por el cual la CIRA solicitó la posibilidad de incluir en la factura comercial una "instrucción de pago", donde el importador demuestre que el beneficiario del pago no es su proveedor, porque este último así se lo indicó formalmente, y donde consten los datos del nuevo beneficiario final.

Finalmente, otro punto que genera incertidumbre en el sector importador es lo que el Banco Central define como "deuda no comercial" y "deuda financiera", cuyos tratamientos difieren en la nueva norma. En un presente económico difícil, muchos importadores logran acceder a un refinanciamiento de sus deudas con el proveedor del exterior en más de una oportunidad. La CIRA le pidió al BCRA que se aclare si una segunda refinanciación de una deuda es considerada comercial o financiera.

La Cámara de Importadores instó al Banco Central a darle urgente tratamiento a estos temas, en una nota que fue dirigida a Agustín Torcassi, Subgerente General de Regulación Financiera del Banco Central; Oscar Marchelletta, Gerente principal de Exterior y Cambios del BCRA; Marisa Bircher, Secretaria de Comercio Exterior, y Pablo Lavigne, Subsecretario de Facilitación del Comercio, entre otros.