Hechos y suposiciones sobre el naufragio del submarino ARA San Juan

En una presentación realizada en el Timón Club, el capitán de navío (RE) Jorge R. Bergallo, especialista en submarinos y padre del segundo comandante de la nave, dijo que el ARA San Juan funcionaba bien; y que el adiestramiento era el adecuado.

 

29.11.2018 23:21 | 

Al comenzar su exposición mostró una fotografía de la tripulación de poco antes de zarpar: "se puede observar que esta gente estaba contenta y se sentía segura de lo que iban a hacer. Los que estuvimos muchos años en la Armada, sabemos que ésta no es una foto típica, por lo menos en los submarinos".

Según consideró Jorge Bergallo, experto en el tema, el buque estaba en condiciones de navegar y había un gran conocimiento de la operación por parte de la tripulación, porque habían navegado y operado mucho el submarino; incluso se llegó a efectuar un lanzamiento de torpedo y ejercicios con recuperación de buzos tácticos en Ushuaia, lo que no es una maniobra fácil. "El hecho de aceptar ir a inmersión, en un lugar con aguas en cierta manera restringidas, implica que hay un dominio, un conocimiento del buque, un adiestramiento mayor". 

Sobre lo que finalmente ocurrió con el submarino, dijo que la experiencia es muy dura para el país y la Armada argentina, pero lo que le pasó a estos chicos, le gustaría que sirva para mejorar algunas cosas, como por ejemplo llamar la atención a la sociedad argentina respecto del mar. "Hay muchos barcos navegando, que tiene emergencias o se hunden, y no demandan la atención que deberían" advirtió.

Durante su alocución hizo especial hincapié en el gran trabajo de científicos argentinos, quienes colaboraron junto con organismos internacionales para determinar qué paso con el submarino ese trágico 14 de noviembre de 2017; y dónde se encontraba con precisión.

Como recomendaciones luego de lo acontecido, señaló la necesidad de poder grabar de ahora en más las radiocomunicaciones; también la importancia de poder repasar en la Escuela de Submarinos accidentes previos, "porque ésto ya había pasado en el puerto, y la tripulación con toda seguridad no conocía sobre ese incidente, sino no hubieran pensado que en 7 horas podía resolver el problema". Otra experiencia negativa, es que entre el 2011 y el 2014 no pudo navegar durante tres años ningún submarino. 

Para concluir expresó que encontrar el buque le dio la tranquilidad de confirmar que hubo una explosión y que eso dejó a todos inmediatamente fuera de combate.

Cabe recordar que el submarino ARA San Juan primero zarpó hacia Ushuaia para realizar junto con la flota ejercicios tácticos. Luego continuó de regreso con misiones de control de tráfico marítimo, sin reportar inconvenientes. Pero el 14 de noviembre de 2017, se informó sobre un incendio en el balcón de baterías, por el cual tuvieron que salir de emergencia a la superficie. Luego se produjo el ingreso agua salada, con un cortocircuito que derivó en un incendio; aunque en principio pudo ser controlado y lo último que se conoció es que iban a volver a inmersión, según reportó el comandante. 

Las comunicaciones siguieron hasta las 8.45 que fue el último intento de contacto de la antena satelital por parte del submarino. Luego se registraron dos implosiones a las 10.41 hs, que fueron las que luego detectó el organismo internacional que monitorea los ensayos nucleares (CTBTO). 

La explosión se produjo por el hidrógeno de las baterías. "Hay que tener en cuenta que el hidrógeno es además explosivo por cambios violentos de luminosidad, que pudo haberse dado al abrir la puerta del tanque de baterías. Probablemente al entrar en contacto con la luz, esa haya sido una de las fuentes de explosión" explicó Cap. Bergallo, quien también accedió a formar parte de la Comisión Asesora del Ministerio de Defensa.