Buque mexicano de última generación ayudará a países centroamericanos a evaluar sus recursos pesqueros

Gracias a una iniciativa de Cooperación Sur-Sur con la colaboración de la FAO

17.09.2018 12:20 | 

 El 17 de septiembre, uno de los buques de investigación más modernos del mundo zarpará desde el puerto Progreso, en la costa de Yucatán, México, para recorrer los mares de siete países centroamericanos y evaluar el estado de sus recursos pesqueros.

Esta nueva iniciativa, impulsada por el Gobierno de México a través del Instituto Nacional de Pesca y Acuicultura (INAPESCA-SAGARPA), con la coordinación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), permitirá a Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá mejorar sus políticas públicas frente a retos como el cambio climático y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

El Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica “Dr. Jorge Carranza Fraser” navegará unos 14 mil kilómetros con un grupo de 22 científicos de México y de los países centroamericanos a bordo, que recolectarán información científica sobre los recursos pesqueros, además de la caracterización oceanográfica (factores físicos, químicos y geológicos) y su relación con la distribución y abundancia de biodiversidad.

“Centroamérica tiene un mar territorial que es prácticamente diez veces mayor que su extensión terrestre, por lo que es clave actualizar el conocimiento de la salud y productividad de estos mares, de los cuales depende la seguridad alimentaria y los medios de vida de miles de pescadores artesanales”, declaró Tito Díaz, Coordinador Subregional de la FAO para Mesoamérica.

“Con esta cooperación fortalecemos los lazos de amistad y trabajo con la FAO y las naciones de Centroamérica. El pasado miércoles 12 de septiembre se conmemoró el Día de la ONU para la Cooperación Sur-Sur, por lo que esta iniciativa se enmarca en esta efeméride”, expresó Pablo Roberto Arenas Fuentes, Director General de INAPESCA.

El buque también hará mediciones continuas de factores tales como la temperatura del mar, productividad primaria (fitoplancton), los niveles de oxígeno y salinidad y las corrientes, entre otros, correlacionándolas con imágenes satelitales y productividad pesquera.

Los resultados de estos estudios ofrecerán a los países información más precisa sobre los recursos marinos en aguas de jurisdicción nacional y su potencial pesquero, así como generar insumos para la gestión sostenible de los ecosistemas marino – costeros y sus recursos.

Los estudios en territorio panameño se desarrollarán entre el 12 y el 23 de octubre, tanto en la zona del Atlántico como del Pacífico, y participarán investigadores de la Autoridad Nacional de Recursos Acuáticos (ARAP). El buque cruzará el Canal de Panamá alrededor de la tercera semana de octubre para continuar su travesía por el Pacífico, finalizando la misión el 27 de noviembre cuando atraque en Mazatlán, Sinaloa.

Cooperación Sur-Sur

Este semana se celebró el Día Mundial de la Cooperación Sur-Sur. Según la FAO, la Cooperación Sur-Sur es un aspecto clave del desarrollo sostenible. Se trata de relaciones directas y horizontales entre países que enfrentan problemas comunes y que tienen como propósito superar, a partir de esfuerzos conjuntos, los desafíos del desarrollo.

Entre 2016 y 2018, la FAO trabajó en cooperación Sur-Sur con 14 países y 62 instituciones en América Latina y el Caribe, desarrollando acciones de asistencia técnica y cooperación multilateral con Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Costa Rica, Guatemala, Perú, Panamá, Paraguay, México, Nicaragua y la República Bolivariana de Venezuela.

La Cooperación Sur-Sur ha sido también posible gracias a proyectos regionales financiados con contribuciones voluntarias de los países de la región, como en el caso de Brasil (6 proyectos regionales), Colombia (1), México (2) y la República Bolivariana de Venezuela (2).

La cooperación Sur-Sur facilitada por la FAO incluye proyectos para el fomento de la alimentación escolar vinculada a la compra de alimentos saludables producidos por la agricultura familiar (con la cooperación de Brasil), la erradicación del hambre en Mesoamérica (con la cooperación de México), y el fortalecimiento de la sociedad civil (con la cooperación de la República Bolivariana de Venezuela).

También ha incluido acciones en materias como el uso sostenible de los recursos naturales, adaptación al cambio climático y gestión de riesgos, manejo de plagas y enfermedades, prevención y combate a la pesca ilegal y sistemas de compras públicas de alimentos de la agricultura familiar, entre otros.