Preocupante

El transporte marítimo regional está fuera de agenda

28.05.2018 14:17 | 

Entre el 30 de mayo y el 1° de junio próximos, se realizará en Asunción, R. del Paraguay la LIII Reunión del Subgrupo de Trabajo Nº 5 de Transportes del Mercosur y 28º reunión de la Comisión de Especialistas en Transporte Marítimo, que tiene a su cargo elaborar y consensuar el futuro acuerdo regional sobre transporte marítimo, es decir alcanzar la integración “intrazona” de este sector de los servicios; y cumplir así uno de las máximas del Tratado de Asunción y del Protocolo de Montevideo sobre el Comercio de Servicios del Mercosur.

Lo curioso de este encuentro es que el tema “Transporte Marítimo” no aparece en la Agenda de Trabajo.

Consultado sobre este particular SEMARBRA,  nos informan que es de suponer que las presiones que ejercen los armadores de la Unión Europea para acceder inmediatamente; de manera irrestricta; sin realizar inversiones  en Argentina;  ni aplicación de principio de reciprocidad alguno, a los tráficos comprendidos en el acuerdo bilateral Argentina/Brasil (Ley N° 23.557) y su proyección natural al Mercosur –en proceso de integración-  ha llevado a no incluir este tema en la próxima agenda del SGT5.  Aclaran que este acuerdo bilateral (peyorativamente denominado -por algunos- como reserva de carga) es el primer hito en la integración intrazona y se encuentra ratificado por el Protocolo de Montevideo.

En línea con todo ello, el sector solicitó a las actuales autoridades de la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, que extremen sus energías por continuar el proceso de integración impuesto por el Mercosur, dado que “el presente y futuro de la actividad del transporte marítimo” (armadores / tripulantes / talleres y astilleros navales / actividades conexas)  depende ello. Por otra parte, aclaran,  que los armadores europeos operan sus buques (propios y arrendados) a costos y fletes de banderas de conveniencia; lo que implica una irrebatible deslealtad comercial.

Asimismo hacen notar que los bienes disponen de mecanismos como cláusulas de salvaguarda y sistemas de antidumping, que son de aplicación en resguardo de las mercaderías nacionales; a diferencia de los servicios de transporte por agua, que no cuentan con ninguna herramienta que permita restablecer inmediatamente la lealtad en el mercado de fletes.

En síntesis,  desde SEMARBRA consideran que de prosperar la pretensión europea estaríamos ante dos escenarios en simultáneo. El primero,  un caso de BREXIT ARGENTINO en materia de transporte marítimo, es decir abandonar el proceso de integración  en marcha y compensar a los países vecinos por la eliminación de este sector económico de la negociación. El segundo, imponer al sector a una despidada experiencia darwiniana ya que los armadores europeos –a diferencia de los argentinos-  cuentan con fuertes políticas públicas navieras que configuran “ventajas competitivas” creadas por la mano “visible del mercado europeo”.

Es de presumir, entienden,  que aún no ha sido debidamente ponderada la gravitación que la variable “independencia en materia de transporte y logística” tiene para el comercio exterior argentino, en el contexto muy particular que atraviesa la economía mundial.

Ni se ha tenido en cuenta la máxima impuesta por la novel ley para el Desarrollo sustentable de la Marina Mercante Nº 27.419 (28/12/17), que tiene por objeto: “La consolidación y el incremento de la participación de la flota mercante argentina en los fletes generados…por los tráficos bilaterales y multilaterales comprendidos en acuerdos suscriptos por la República Argentina.” (artículo 1º inciso c), como es el caso del bilateral Argentina-Brasil y el multilateral del Mercosur.

En mérito a todo el plexo jurídico nacional e internacional de aplicación a este tema  (Ley N° 23.557 / Tratado de Asunción / Protocolo de Montevideo / Ley 27.419), a la luz de la razonabilidad y de la seguridad jurídica que todo sector productivo requiere para realizar su actividad económica, en el marco de un estado de derecho,  resulta incomprensible la no inclusión del tema transporte marítimo en la agenda del SGT5. Cabría reflexionar también: “¿Quien va a querer invertir en Argentina si lo puede hacer desde la UE con otras condiciones legales, financieras, laborales, e impositivas?.

Por último y según pudo recabar SEMARBRA, la inclusión del tema en la agenda del próximo SGT5 depende “exclusivamente”  de la petición que formulen las autoridades con competencia en el sector, es decir la Subsecretaria de Marina Mercante,  puesto que así se les informó desde Cancillería (Dirección del Mercosur) y Presidencia de la delegación argentina ante el SGT5 (Transporte Terrestre).