El Estado Nacional recuperó el medio millón de pesos que demandó la persecución del buque chino que pescaba ilegalmente en aguas argentinas

La empresa armadora china hizo el pago a la Prefectura Naval Argentina en concepto de los gastos ocasionados por el operativo

07.05.2018 11:29 | 

El Estado Nacional recuperó el medio millón de pesos que demandó la persecución del buque chino Jing Yuan 626, detectado por la Prefectura Naval Argentina el 21 de febrero pasado, cuando pescaba ilegalmente dentro de la Zona Económica Exclusiva.

Durante los primeros días de marzo, la Jueza Federal de Primera Instancia de Comodoro Rivadavia, Eva Parcio de Seleme, dispuso la captura internacional del buque chino mencionado y de cuatro barcos de la misma bandera que, en una peligrosa maniobra, se acercaron al lugar e intentaron cercar y colisionar al guardacostas de Prefectura, poniendo en riesgo la vida de la tripulación.

Finalmente se efectivizó el pago del medio millón de pesos que la empresa armadora Yantai Jingyuan Fisheries debía abonar a la Prefectura por los gastos ocasionados en el operativo de persecución realizado por el guardacostas y el avión patrullero marítimo de la institución.

Además, la empresa había abonado la multa de más 7.500.000 pesos impuesta por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura.

El operativo

El Jing Yuan 626 había sido detectado pescando a la altura del Golfo San Jorge, por lo que Prefectura activó rápidamente el protocolo para detenerlo. El buque chino apagó todas sus luces y comenzó a navegar hacia aguas internacionales con la intención de escapar.

El capitán del guardacostas, en un operativo coordinado por el jefe de la Fuerza, Eduardo Scarzello y siguiendo los lineamientos impartidos por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, comenzó la persecución del pesquero. Sin embargo este no acató la orden, por lo que se efectuaron disparos intimidatorios para evitar que continuara la navegación.

Cuando se desarrollaba el operativo, se acercaron a la zona otros cuatro buques que realizaron peligrosas maniobras e intentos de colisión para impedir que el Jing Yuan 626 fuera detenido.

Luego de casi ocho horas de un seguimiento, que se extendió por más de 130 kilómetros, se ordenó interrumpir la persecución debido a las malas condiciones meteorológicas y la trayectoria del buque infractor y del guardacostas.