Opinión

Enseñanzas del impuesto al vino para las economías regionales

13.11.2017 10:26 |  Fuente: Escribe Lic. Adrián Alonso

Hace tiempo ya no se daban en el país escenarios de negociación política con jugadores tan bien entrenados como los actuales.

Tal vez, la hegemonía política establecida desde el 2003 hasta el pasado 22 de octubre pasado a nivel nacional, exceptuando la pulseada del campo con el ex presidente Néstor Kirchner por el aumento de las retenciones con la recordada Resolución N°125, acostumbraron a la ciudadanía, los partidos políticos y demás instituciones de la sociedad argentina; a ser cómodos espectadores.

Pero a la vista está después del 22 de octubre, que el actual presidente de la Nación, Mauricio Macri, se sacó el antifaz y se mostró tal cual es; tanto él como el resto de sus jugadores; encabezados por la gobernadora de Bs. As., María Eugenia Vidal.

Muchos subestimaron a los funcionarios del Pro y sus políticas de Gobierno, que intentan instaurar como políticas de Estado. Sin embargo, desde hace 15 días quedó, en claro, su habilidad para pergeñar y ejecutar estrategias.

Y prueba de ello fue el colocar en la misma mesa de la agenda pública nacional los casos de corrupción, la coparticipación federal de impuestos, al aumento de las tarifas de los servicios públicos y combustibles y las amenazas con castigar las actividades productivas de las economías regionales.

En esta ensalada de temas y con una oposición con números muy claros de peso específico, sólo saben ganar quienes esperan en silencio para dar el zarpazo.

Este último, es el caso del gobernador Cornejo de Mendoza, quien sabe aplicar el axioma del comercio exterior que reza: “más vale que 20 trabajen por uno a uno trabajar por 20”.

Cornejo, supo esperar mientras nuestros dirigentes vitícolas y bodegueros se quejaron por el apriete impositivo nacional y hasta el gobernador sanjuanino Sergio Uñac, salió a golpear puertas que no se abrieron.

Pero llegó el momento en que, ante la presión mediática de los actores del sector, La Nación decidió dar marcha atrás al retirar el impuesto al vino de la reforma tributaria que el Gobierno Nacional pretende implementar y comunicó que eliminó esta medida del proyecto que presentará al Congreso de la Nación. Significaba la aplicación de un impuesto del 10 por ciento al vino y del 17 por ciento a los espumantes.

Y en ese momento quien cosechó el 100 por ciento del rédito político a nivel Nacional, sí, no lo digo yo, lo dicen los medios nacionales, fue el mandatario mendocino.

A la postre entonces solo cabe reflexionar sobre el futuro nacional y provincial. A nadie le importa la producción regional y los recursos serán cada vez más escasos, sobre todo para las provincias peronistas y por ello los politólogos serios, no los licenciados en ciencias políticas, hablan ahora de que los ministerios de la producción ya no tienen sentido en el interior, sino deberían, limitarse simples secretarías.

El nuevo paradigma político nacional pretende seguir concentrando a los pobres electores del interior en el cono urbano bonaerense. Por ende, solicitemos prontamente a Dios, que los argentinos sepamos construir el equilibrio político justo para poder consolidar una nación socialmente equitativa y sustentable.

De lo contrario, prepárese para tiempos muy difíciles en el interior de nuestro país.