Al Mercosur le conviene un acuerdo con la UE, y con el mayor número de países posible

Así lo consideró el Dr. Félix Peña con quien analizamos las expectativas que existen de llegar finalmente a un Acuerdo de Libre Comercio entre esos bloques; y sobre la difícil tarea de buscar puntos de equilibrio.

09.10.2017 12:11 |  Fuente: Comex-Online

En el marco de las negociaciones del Mercosur y la Unión Europa (UE) en Brasilia, conversamos con un especialista en el tema, el Director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación ICBC.

¿Cuáles son las perspectivas de un eventual Acuerdo entre la UE y el Mercosur? Si bien sabemos que al no estar en la mesa de negociación es difícil poder hablar con conocimiento de causa, y sobre todo teniendo en cuenta la ¨confidencialidad extrema¨ que gira en torno al tema, pero teniendo en cuenta su experiencia en ese sentido.    

Dr. Félix Peña: Creo que hay una voluntad y vocación de terminar la negociación, da la impresión que estamos por culminar la negociación este fin de año.

Aunque nunca se ha sido demasiado claro, en cuanto a qué significa eso, si es tener ya el texto cerrado en proceso de ratificación y corrección a los distintos idiomas; o si pudiera requerir luego un refinamiento de los números.

Por el momento sólo sé que los Gobiernos dicen que están en la última etapa.

¿Qué pasa si finalmente no hay acuerdo? ¿Cuál sería el impacto?

F.P.: Tampoco tengo muy claro que pasaría. Sería una nueva frustración e intuyo que luego de tantas frustraciones podría ser compleja y con implicancias en la calidad de las relaciones futuras entre la Unión Europea y el Mercosur.

Pero me voy a abstener de comentar en estos momentos respecto de cómo aprecio lo que podría ser el fracaso de las negociaciones y sus efectos. Ya tenemos alguna experiencia en ese sentido.

 Lo que sé, es que en materia de negociaciones comerciales -por haber participado muchas veces-  lo que hay es mucho de bluff por parte de quienes negocian que son Gobiernos y empresarios, por lo tanto es muy difícil saber exactamente qué es lo que realmente están dispuestos a ceder y por qué están realmente sentados en la mesa de negociación. En una época de política y diplomacia mediática el bluff también penetra el mundo de las negociaciones internacionales. Y lo que está claro es que cuando el bluff  no termina en un acuerdo, enseguida eso es sustituido por el juego de echarle la culpa al otro del fracaso de la negociación.       

¿Puntualmente cuáles son los puntos que más dificultan cree la negocación?

F.P.: Lo que está trascendiendo de las reuniones que hubo en Brasilia, es que están aflorando algunos de los mismos problemas que surgieron desde el comienzo.

Particularmente en términos de las ofertas de uno y de otro.  En el caso de ellos la apreciación sobre las ofertas del Mercosur en productos sensibles para la UE como puede ser la carne; y por otro lado la sensibilidad de sectores industriales de países del Mercosur -especialmente Brasil y Argentina- con la apertura a sectores industriales, y teniendo en cuenta la disparidad de desarrollo industrial y tecnológico que hay entre los países de Unión Europea y Mercosur.

Eso suena conocido, y fue lo que frenó la negociación antes…

F.P.: Sí, por eso, no estoy en condiciones de decir si se va a ¨desemepantanar¨ esta vez. Puedo decir qué es lo que me gustaría que ocurriera, y cómo aprecio la idea de que pueda a llegar a concluir bien.   

Pero es muy difícil saber qué es lo que realmente está pasando en la mesa de negociación, si hemos entrado en la etapa final o todavía estamos en la antesala.

¿Usted hubiera ingresado de nuevo en una negociación con la Unión Europea?

F.P: En forma clara y contundente diría que sí.

A los países del Mercosur les conviene un acuerdo con la UE, y nos conviene en el mundo de hoy con las características que está teniendo las relaciones comerciales y políticas internacionales del mundo donde todos los países están con múltiples opciones.

Es más, nos convendría tener acuerdos con el mayor número de países posibles, entre los cuales el primer lugar por razones incluso históricas es con la UE.

¿Con qué otros países deberíamos buscar acuerdos?

F.P.: Creo que deberíamos encarar negociaciones con todos los países -el único factor restrictivo que habría para hacer eso es la capacidad de poder manejar tantas negociaciones al mismo tiempo-, tratando de evitar que se derrumbe, como está pasando, el sistema de comercio multilateral.  A efectos de poder canalizar las aperturas pactadas de mercado a un mayor número de países posible en una sola negociación, y no en tantas negociaciones.

Si no existiera la Organización Mundial de Comercio (OMC) habría que estar negociando con 165 países.

Pero si tuviéramos un escenario, que es deseable y posible, de que finalmente podamos pasar la Ministerial de la OMC sin necesariamente constatar que se ha colapsado el sistema de comercio multilateral orientado por reglas - Argentina tiene una gran responsabilidad en ese escenario-, podemos llegar a la etapa de la reunión del G20 en la cual es posible incluso imaginar nuevos impulsos a las negociaciones.

Tengo la impresión de que si se da ese escenario, nosotros deberíamos no sólo tener y cerrar negociaciones con la UE, sino con con todos los grandes protagonistas, China, Japón, Estados Unidos Sudáfrica, India, indonesia, etc.  Es difícil, requiere un esfuerzo de tecnología organizativa significativa, y se necesita sobre todo una sinergia de un triángulo compuesto por el sector gubernamental, empresario-sindical, y el sector académico que facilita poder negociar.  Eso permitirá encarar negociaciones al mismo tiempo. 

Hay un tema que tenemos que tenerlo grabado, y es que el mundo se ha vuelto muy complejo con muchos portagonistas, no uno sólo. Se habla de un mundo ¨multiplex¨ donde todos tienen múltiples opciones, por eso se necesita tener bien en claro: qué querés, y qué podés.