Nos encontramos todos en el mismo bote

El presidente de la Federación de Empresas Navieras Argentinas destacó los ¨nuevos vientos¨ que soplan en cuanto a políticas de transporte y es optimista con respecto al futuro del sector. Hoy los armadores están trabajando junto con el Gobierno en cuestiones administrativas que podrían mejorarse para reducir costos. Consideró también que el Proyecto de Ley de Marina Mercante es un necesario puntapié inicial para lograr mayor competitividad

04.10.2017 11:25 | 

La Federación de Empresas Navieras Argentinas (F.E.N.A.) es una institución relativamente nueva. Según nos explicó José Pablo Elverdín, CEO de la empresa Argenmar y presidente de esa entidad, en una entrevista en exclusiva con Comex Online, fue muy positivo poder agrupar por primera vez a los armadores en un ámbito para abordar, entre todos, los problemas en forma continua.

En tal sentido, comenzó destacando la negociación que se llevó a cabo  en paritarias con los sindicatos, donde el tema se está manejando mejor.  ¨Ya tuvimos tres negociaciones paritarias como institución con buenos resultados. Estamos intentando de manera directa hacer más eficiente el diálogo y tratar de evitar que se vaya discutiendo en distintos lugares, tratando de entender cuales son los problemas que tienen.¨

¿Cómo analizan desde F.E.N.A. toda esta apertura que se está impulsando desde el Gobierno, para que haya una mayor oferta de servicios y más competencia?

J.P.E.: Nosotros no tenemos ningun problema con que haya una apertura y competencia.

La verdad es que la Argentina es un país abierto a la inversión de capital de distintos países. No existen limitaciones, como si se dan en otros casos, por ejemplo en Chile se exige un 51 por ciento de personas físicas con nacionalidad chilena, acá en la Argentina cualquiera puede venir, constituirse y hacer las inversiones que quiera. No hay ninguna limitación. Entonces esa apertura nosotros la vemos con buenos ojos, y es parte de nuestro rol como empresarios.

No queremos cerrar, sino abrir.

Ahora ustedes tienen dentro de la Federación, empresas que llevan muchos años en el país en mercados que estaban más protegidos, caso remolques, con cuestionamientos ante el ingreso de nuevos jugadores.

J.P.E.: No quiero hablar en representación de ninguna cámara en particular.

Pero si tomamos el ejemplo de la Ley de Marina Mercante, cuando el proyecto salió del Senado con media sanción de manera unánime, nosotros hicimos un trabajo muy importante de análisis con todos los sectores, sin tomar partido político por ningún grupo en particular, pero nos sentamos con los gremios, con asesores de la cámara de Diputados, y con el Poder Ejecutivo a través de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, donde expusimos algunos principios básicos que nosotros considerábamos, como ser el tema de la seguridad jurídica.

Porque acá hubo empresas que hicieron inversiones muy importantes en los últimos años en la Argentina, ya sea en barcazas, para transporte de combustibles en el río, en remolcadores, etc. Entonces lo que nosotros pedimos, teniendo en cuenta que muchas de esas inversiones se hicieron en el contexto del Decreto 1010 del 2004, es que de alguna manera sean respetados los beneficios que incentivaron las inversiones en cualquier marco o nueva Ley que haya. 

El otro tema, que también es muy importante antes de que venga la competencia, es que los que estamos podamos operar bajo las mismas condiciones. Que no haya una diferenciación entre lo nuevo, y lo que estaba.

Entonces con ese marco general hemos estado trabajando, y apoyando.

Ahora las empresas nuevas que empiezan a operar, en algunos casos tienen ciertas ventajas por ejemplo en el tema de costos laborales, con la antigüedad de los trabajadores.

Nosotros en este momento tenemos tres ejes principales en cuanto al hecho de trabajar e invertir en la Argentina.

El primero es el de la Ley de Marina Mercante que venimos trabajando y acompañando. Nosotros apoyamos ese Proyecto que se encuentra en la Cámara de Diputados porque consideramos que es un primer paso. Lo que creemos que le está faltando a la Ley es no sólo enfocarse en el tema del cabotaje, sino apuntar a los tráficos y oportunidades que hay a nivel regional. Pero esta Ley es un puntapié inicial para poder atacar otros elementos.

Entonces es positivo que por primera vez esté el tema en la agenda, que se esté discutiendo una Ley de Marina Mercante. Porque la que tenemos data de los años 40, y hemos convivido con una serie de parches desde el Decreto 1772 hasta la fecha, así que es una manera de acomodar las cosas. Seguramente hay puntos que vendrán en el marco de una nueva Ley, o una Ley complementaria.

Desde FENA en algún momento se impulsó la creación de un registro internacional de buques con reglas propias, ¿siguen con esa idea?

J.P.E.: Esa es un ambición nuestra, y era la base de nuestro proyecto original. Creemos que es un forma de agrandar las posibilidades, si bien hay ciertas cuestiones que entedemos que son propias del cabotaje.  

No tengo ninguna duda de la capacidad de respuesta a nivel armatorial, y profesional de los sindicatos, de poder atacar esos negocios. Lo que pasa es que tiene que haber un contexto.

El proyecto lo tenemos, pero hace falta consenso para eso; y esta Ley es importante que salga porque es un comienzo, creo que luego habrá posibilidad de incorporar nuevas ideas o sugerencias mirando hacia el futuro.

La única forma de poder crecer, va a ser incorporándonos en esos mercados; crecer un una visión cerrada del cabotaje creo que es un error.  

¿Entonces ustedes tienen expectativas de que finalmente salga una Ley?, porque no parece contar con apoyo del Gobierno.

J.P.E.: Creemos que si, que la Ley finalmente va a salir porque hay mucho trabajo en conjunto realizado entre empresarios, sindicato, legisladores y Gobierno.

A mi modo de ver, la Ley que salió con media sanción y tuvo cierto grado de entusiasmo tuvo  ajustes por un tema fiscal, que se tendrían que haber consultado antes al Ministerio de Hacienda, porque también hay un proyecto de reforma fiscal que está previsto posterior a las elecciones, y desde el Gobierno no querían que una Ley les diera ciertos beneficios fiscales en forma anticipada a un sector.

Entonces habrá que ver cuáles son esas reformas fiscales, porque hasta la fecha no tenemos mucha claridad de qué es lo que va a venir.

Y después se tendrán que ver cuestiones muy específicas relacionadas a nuestra actividad que se puedan ajustar o modificar.

Lo positivo es que se esté tratando la Ley, es un paso. Hay ciertos aspectos que se han incorporado que son interesantes, por ejemplo la hipoteca naval, que era algo se tenía que corregir, y era uno de los grandes problemas de la financiación.

Si bien desde FENA la visión es no pedir ningún subsidio, ni la restauración de un fondo de la marina mercante, ni nada parecido, incluso nosotros no somos los promotores de esta Ley, pero si hay elementos que son atractivos y que promueven el desarrollo, no nos vamos a oponer.

Otro aspecto muy positivo, que nació de las Mesas Tripartitas y del trabajo entre todos, es que nos sentamos a discutir qué cosas a nivel normativo en la Argentina hacen que hoy no seamos competitivos.

¿Qué cambios se propusieron en ese sentido?

J.P.E.: Esa mesas se dividieron en tres áreas. una es sobre cuestiones administrativas que tiene que ver con los trámites con los distintos organismos (Prefectura, Senasa, Aduana); otra trata temas fiscales que se tomaron en cuenta.

En estos momentos nosotros estamos trabajando con la Secretaria de Planificación de Transporte, con la subsecretaria Carmen Polo, en una continuación de lo que fue la Mesa Tripartita de las cuestiones administrativas , y estamos haciendo un listado de ineficiencias que detectamos y que se podrían mejorar. Identificando el problema, sugiriendo una solución y cuantificando cuál es el costo de esa ineficiencia.

Desde la Comisiones de FENA se está trabajando en detalle y de una forma muy técnica especialmente en ese tema, para tener un diagnóstico muy preciso, porque para mejorar muchas de esas cosas no se necesita una Ley, se puede cambiar con reglamentaciones específicas, o modificaciones más ágiles.

Nosotros hemos identificado 46 temas administrativos que son posibles de modificar, y que no se resuelven con la Ley.

El Poder Ejecutivo eso lo ha entendido, y lo estamos trabajando, entonces desde ese punto de vista es muy positiva también la receptividad para tratar estos temas.

Hay un tercer aspecto dentro de esa Comisión Tripartita, donde hubo muy poco avance, que es en el tema laboral.   

La discusión con respecto a las condiciones o los contratos colectivos de trabajo es algo que se va a tener que encarar, y el Gobierno ya ha dicho que va a ser el camino a tomar. Lo han hecho en el caso de la industria petrolera, y hay varios procesos que se están llevando adelante. Indudablemente tener el apoyo del Ejecutivo en esta cuestión es importante.   

¿Cómo los está afectando el déficit comercial. Este es un país productor de vinos, y de muchos otros productos, que hoy estamos importando. Se puede arreglar la logísitica y ser mas competitivos?

J.P.E.: Por eso es que se necesita analizar las ineficiencias que hay en el transporte que se traducen en costos.  Y queremos trabajar con temas concretos, prácticos, que son posibles de modificar.

Un ejemplo, cuando uno hace cualquier tipo de transbordo existe un margen de merma del peso que la Aduana acepta de acuerdo con la documentación, que puede ser por evaporación, o por error en el momento de la carga. Mientras que en el cabotaje no hay merma, esa merma es cero.

Y eso genera una penalización para muchas de las empresas de transporte por parte de la Aduana en forma continua. Entonces esa multa implica un costo que se incorpora dentro de todos los costos que se van sumando. Por eso pedimos que esa merma sea equiparable con otros tráficos similares que venimos operando.

¿Puede desaparecer el cabotaje, justamente ahora se está tratando el Acuerdo Marítimo bilateral con Brasil en el marco de las  negociaciones UE Mercosur en Brasil, ¿qué posición tienen?

J.P.E.: El tema es muy actual porque están reunidos en este momento en Brasilia. La posición de las autoridades ha sido la de claramente apoyar la protección de ese bilateral, lo que pasa es que en un acuerdo de la magnitud de lo que se está negociando, el acuerdo de transporte marítimo es menor.

En el flujo del tráfico entre Argentina y Brasil las estadísticas están a la vista. Y ambos países podrían tener una mayor participación. Por eso se necesitan cambios que nos permitan competir en determinados transportes entre Argentina y Brasil. El bilateral está libre para trigo, petróleo y mineral de hierro, pero hay mucha carga que se está moviendo que se podría llegar a hacer. El problema es que el marco no está desarrollado para que eso pueda suceder.

Hay nuevos vientos a nivel regional, hubo cambios muy importantes a nivel de los distintos países, y de alguna manera el Gobierno actual está muy sincronizado y se está trabajando con una visión a largo plazo mirando hacia adelante.

Pero en ese marco, ¿creen que va a subsistir el cabotaje?

J.P.E.: El cabotaje es una torta chica, y  las posibilidades de que se duplique son muy bajas. Entonces el crecimiento de la marina mercante tiene que tener un foco a los mercados regionales.

El tráfico de la hidrovía Paraná Paraguay está en un momento crítico por el precio del mineral de hierro, y la caída de demanda; pero en algún momento eso se va a corregir. Los mercados bajan y suben, y nosotros tenemos que estar listos y preparados.

Donde hay potencial de crecimiento en el cabotaj , a mi parecer, es en la utilización del río. Y hay muchos proyectos para potenciar que la carga del interior pueda llegar con mejores costos. Pero para eso tenemos que modificar el esquema que tenemos.

Por último, ¿por qué los cambios y reducción de costos que se vienen implementando no se ven materializados en una baja de precios, quién es el que se beneficia?

J.P.E.: El beneficiario final de toda la reducción de costos debería ser el usuario, es decir el exportador o productor. Lo que pasa es que algunas veces es muy difícil determinarlo. Uno tiene que poner el componente de un cierto servicio en el flete, pero hay también un componente muy importante que nosotros no manejamos, que es el mercado internacional.

Si el mercado internacional tiene una corrección de un 30 por ciento por arriba, por más que haya una reducción del 20 por ciento en los remolques, es difícil ver el beneficio.

En lo que respecta al costo del transporte por cabotaje, ahí el peso del tema laboral, y fiscal es muy significativo, por eso cuando vayamos a hacer comparaciones, hay que ser honestos en ver cuál es el impacto.

Pero creo que estamos en un momento muy interesante donde se están alineando la visión de Gobierno, entre empresarios, sindicatos, y de los clientes. Y de alguna manera lo que se tiene que continuar es esta discusión sana de tratar estos distintos temas, revisar los procesos, y buscar soluciones.