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Poco avance en la negociación entre la Unión Europea y el Mercosur

Mas allá de la buena voluntad de ambas partes, la negociación no ha avanzado en los aspectos más controvertidos que condujeron al fracaso de las negociaciones anteriores. Sin embargo desde el Gobierno argentino destacan un mayor grado de flexibilidad de la parte europea respecto de las experiencias anteriores, especialmente en lo que se refiere a la condición del Mercosur como Unión Aduanera

10.04.2017 20:12  |   | Fuente: Cámara de Importadores

El pasado miércoles 29 de marzo se llevó a cabo el encuentro "Negociación Mercosur UE: CNB Buenos Aires", en el Salón Belgrano de la Secretaría de Comercio. 

En dicho encuentro participaron por parte del Gobierno Nacional, el Ministro Guillermo Daniel Raimondi del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto; Shunko Rojas, Subsecretario de Comercio Exterior, entre otros. Asimismo, asistieron los líderes de las distintas cámaras empresarias.

Por la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) su presidente, Rubén García y Guillermo Feldman, experto en materia de cooperación.

Rubén García les consultó a los funcionarios presentes cuál era su visión respecto del cambio en esta nueva etapa de la negociación comercial y qué resultados esperaban, además de resaltar la importancia de la interacción entre las cámaras. 

En respuesta a esta inquietud, la visión transmitida por los funcionarios negociadores dio cuenta de un mayor grado de flexibilidad de la parte europea respecto de las experiencias anteriores, especialmente en lo que se refiere a la condición del Mercosur como Unión Aduanera, lo que permitiría prever la culminación del proceso de negociación de aquí a fin de año.

Este cuadro de situación permite haber acordado en primera instancia el trabajo conjunto para consolidar los textos y dejar para el final la negociación de los productos, en especial los llamados productos sensibles y ultrasensibles de la UE, y los pedidos de mejoras de preferencia por parte del Mercosur. 

Sin embargo, los representantes del Gobierno señalaron que la demora en tratar la situación de estos productos se debe a la coyuntura política europea (las elecciones en Francia y Alemania), lo cual dificulta los tiempos para concluir la negociación en los plazos previstos.

En ese entendimiento, ya existe un texto consolidado y acordado sobre Defensa de la Competencia y se seguirá trabajando sobre el resto de temas pendientes, más allá de las cuestiones preferenciales que tienen que ver con la cobertura del Acuerdo. 

Ya que la UE planteó tradicionalmente que debía cubrir el noventa por ciento del comercio recíproco y el Mercosur, por su lado, pide la aplicación del principio del trato especial y diferenciado que le daría una mayor flexibilidad en el proceso negociador.

En el capítulo de normas y disciplinas comerciales se trataron las normas de origen, pero sólo desde el punto de vista de los procesos de certificación y verificación. 

En definitiva, pese a la buena voluntad de ambas partes, la negociación no ha avanzado en los aspectos más controvertidos que condujeron al fracaso de las negociaciones anteriores: la determinación de la cobertura del Acuerdo; el acceso a mercados de los productos de mayor interés del Mercosur y normas sanitarias; el acceso al mercado para el sector de servicios y compras públicas del interés europeo y el tratamiento a las inversiones.

Está prevista una nueva reunión a fines de mayo o principios de junio para seguir tratando los textos del comercio de bienes en lo que se refiere a las normas y disciplinas comerciales.

Recorrido de las negociaciones 

Cabe recordar que en el año 1995 se firmó un Acuerdo Marco Interregional (AMI), que debía dar lugar a un Tratado de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur. El mismo giraría en torno a tres amplios ejes: liberalización comercial a través de una Acuerdo de Libre Comercio mediante el artículo XXIV del GATT 94, cooperación técnica y diálogo político

Tal como recordó la CIRA la idea de una negociación birregional entre el Mercosur y la Unión Europea fue concebida como parte de una estrategia global más amplia, con fuertes dimensiones políticas y económicas. 

El eje: la construcción en torno a sus países de un elemento central para la gobernanza global a través de la cooperación de dos regiones comprometidas en la integración de sus economías, con vínculos significativos y, a la vez, con valores políticos y sociales compartidos.

Luego de casi veinte años desde los pasos iniciales en el avance de la concreción de esta relación estratégica, y luego de transcurridos diez años del inicio formal de las negociaciones, en la práctica la situación alcanzó una especie de “punto muerto” en octubre de 2004. Recién en mayo de 2010 las negociaciones fueran relanzadas en ocasión de la Cumbre ALC-UE (América Latina y Caribe-UE) celebrada en Madrid.

Paralelamente a la situación descripta, la Unión Europea firmó acuerdos preferenciales con Chile, México, Perú, Colombia y los países centroamericanos, además de establecer una relación especial con los países situados en la región del Caribe.

Partiendo del carácter multidimensional de la mencionada asociación, que incluye elementos económicos, políticos y sociales, no es posible eludir que el comercio es un elemento esencial para consolidar una unión estratégica. Entre los objetivos europeos para el Tratado de Asociación, en la cuestión comercial este debía ampliar la cobertura de productos y servicios a liberalizar y considerar las cuestiones vinculadas con productos y sectores sensibles de ambas partes.

Asimismo, debía abarcar tanto las mercancías como los servicios, inversiones, contratación pública, comercio y desarrollo sostenible; garantizar una protección adecuada de los derechos de propiedad intelectual e industrial y de las denominaciones de origen; instaurar políticas de competencia eficaces y un acuerdo especial sobre normas sanitarias y fitosanitarias; y establecer un mecanismo eficaz de solución de litigios para resolver las desavenencias comerciales entre la UE y el Mercosur.

Mientras los países del Mercosur concentran sus esfuerzos en lograr un mayor acceso al mercado de productos agrícolas y agrícolas procesados, por la aplicación de la PAC (Política Agraria Común) la UE ha generado un cierre de los mercados europeos. También en este período se ha producido la irrupción de China como principal socio comercial del Mercosur y por consiguiente la disminución de la participación europea.

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