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Escenarios para una negociación relevante


17.05.2010  |  Félix Peña  | 

El relanzamiento de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea no es un hecho menor. Significa retomar un proceso negociador que ha quedado estancado desde octubre de 2004. Involucra una parte significativa del comercio exterior argentino.

Si se retoma la negociación bi-regional es porque en ambas partes existen suficientes incentivos para intentar cerrar un acuerdo que sea, a la vez, ambicioso y equilibrado. Tales incentivos pueden tener que ver con la toma de conciencia de una crisis global con efectos aún superiores a los inicialmente imaginados – lo están ahora visualizando los europeos – o con el incierto futuro de la Rueda Doha. También parecen resultar de la creciente presencia China en la competencia económica en el espacio sudamericano, incluyendo su interés por penetrar con sus empresas el mercado automotriz. Doha sin futuro inmediato y China muy activa como competidor en nuestra región, pueden ser suficientes motivos para explicar la tendencia de la UE en impulsar negociaciones comerciales preferenciales con varios países. Son ejemplos al respecto las que podrían concluir este año con la India y las que se han encarado con los países de la ASEAN.

Lo concreto es que todo indica que en los próximos meses se desarrollarán intensas negociaciones entre las dos regiones. Lo razonable es imaginar que se procure concluirlas antes de fin de año. En tal caso la firma del acuerdo podría concretarse en diciembre durante la presidencia del Brasil en el Mercosur. Algo así como la despedida del Presidente Lula.

No va a ser una negociación fácil. Los nudos a desatar son conocidos y complejos. El agrícola no es el único. Ya los agricultores de Francia y otros países europeos lo han dicho con fuerza y claridad. Solo una fuerte motivación política y mucha creatividad en el plano técnico podrían permitir que los necesarios puntos de equilibrio entre los intereses en juego sean alcanzados.

Por lo menos tres escenarios son imaginables como resultado de la negociación bi-regional. El primero es posible y deseable. Esto es que en lo que resta del año intensas negociaciones permitan cerrar un acuerdo que, eventualmente, podría incluir un primer stock preferencial y cláusulas evolutivas. El segundo también es posible. No parece deseable. Sería el que tras algunos meses de intentos se constate que no es posible llegar a un acuerdo. El sabor amargo sería demasiado fuerte para ambas partes. El tercero es más difícil de imaginar. Sería un escenario en que tras intentar avanzar se vuelva a colocar la relación bi-regional en una especie de “limbo”. La tentación a procurar alternativas bilaterales podría entonces ser muy grande. Es una tentación presente, por ejemplo, en sectores relevantes del Brasil. Podría traducirse en una crisis terminal del Mercosur como proyecto con sentido estratégico y no sólo comercial.


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Félix Peña


Félix Peña es especialista en relaciones económicas internacionales, derecho del comercio internacional e integración económica. Es Director del Instituto de Comercio Internacional de la Fundación Standard Bank; Director de la Maestría en Relaciones Comerciales Internacionales de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y Profesor del Programa del Bicentenario de EPOCA (Escuela de Postgrado Ciudad Argentina)-Universidad del Salvador (USAL); Miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Miembro del Brains Trust del Evian Group.